Desde 1901
Lemonella, más de un siglo perfeccionando el arte del Lemon Curd
Una historia que nace en la tradición repostera británica y perdura hoy en cada frasco, manteniendo la misma pasión por los ingredientes puros y el sabor auténtico.
La Receta Tradicional English Style
A principios del siglo XX, en las cocinas tradicionales inglesas, la crema de limón (lemon curd) era el secreto mejor guardado para acompañar el té de la tarde y la repostería fina.
Lady Catherine perfeccionó una fórmula equilibrada donde la acidez del limón fresco se abraza con la riqueza de la mantequilla pura y la suavidad de las yemas de huevo pasteurizadas. Sin espesantes artificiales, sin almidones y sin atajos industriales.
Lady Catherine perfeccionó una fórmula equilibrada donde la acidez del limón fresco se abraza con la riqueza de la mantequilla pura y la suavidad de las yemas de huevo pasteurizadas. Sin espesantes artificiales, sin almidones y sin atajos industriales.
Una carta de amor que duerme dentro de un antiguo recetario de cocina
Querida Catherine: cuando me miro al espejo, a veces pienso que me he tragado un gran limón…
«Así comenzaba esa carta que escribió para mí mi madre embarazada y que sólo pude leer muchos años después. Ahora soy yo quien escribe para ti, Katrine querida, en un acto parecido al de mi madre, mientras te siento latir dentro, junto conmigo y mi gran incertidumbre. ¿De qué color serán tus ojos? Mi padre y mi hermana mayor cuentan la pasión que tenía nuestra madre, Lady Catherine, por las cremas de fruta: disfrutaba fantasear con sus antepasados ingleses y jugar a la hora del té. Las preparaba para alegrar los crudos inviernos, cuando sus limoneros eran generosos… pero cuando los limones no tenían demasiado jugo, comenzó a rallarles la cáscara, y fue así como descubrió un gran sabor.
Cuando yo nací, ella murió, y mi padre fue a enterrarla en la puerta del invernadero donde ella cuidaba sus limones favoritos. Al pasearme entre esos árboles, aprendí a hablar con ella, con las hojas y el viento, que siempre jugaba con mi vestido justo antes de cruzar la puerta del invernadero. Puedo sentir su esencia en el perfume de las flores y también al preparar su crema de frutas favorita: la de limón. Quiero dejar aquí escrita para ti, querida Katrine, la receta personal de tu abuela, como para invocar que un día prepararé esta crema de limón para ti, y te contaré las historias que compartía Lady Catherine con mi padre y mi hermana cada día, a la hora del té. Su receta siempre empezaba partiendo un limón y acercándolo a la nariz, inspirándose en ese aroma cada vez, antes de cocinar.»
Pese a que sólo compartieron unos años juntas, no fue sino hasta que Katrine aprendió a leer que pudo recordar a su madre a través de esta carta, para así rememorar cada momento feliz al preparar esta receta junto a ella, quien disfrutaba de compartirla con sus seres queridos luego de la cosecha invernal.
Misteriosamente encontramos esta carta olvidada al hojear un recetario escrito a mano, que estaba junto a los demás recetarios de mi abuela cuando ella murió. Al poco tiempo la carta desapareció, junto con otras páginas del recetario, que fueron violentamente cortadas, quedando inservibles…
Sin embargo, su receta permanece.
Cuando yo nací, ella murió, y mi padre fue a enterrarla en la puerta del invernadero donde ella cuidaba sus limones favoritos. Al pasearme entre esos árboles, aprendí a hablar con ella, con las hojas y el viento, que siempre jugaba con mi vestido justo antes de cruzar la puerta del invernadero. Puedo sentir su esencia en el perfume de las flores y también al preparar su crema de frutas favorita: la de limón. Quiero dejar aquí escrita para ti, querida Katrine, la receta personal de tu abuela, como para invocar que un día prepararé esta crema de limón para ti, y te contaré las historias que compartía Lady Catherine con mi padre y mi hermana cada día, a la hora del té. Su receta siempre empezaba partiendo un limón y acercándolo a la nariz, inspirándose en ese aroma cada vez, antes de cocinar.»
Pese a que sólo compartieron unos años juntas, no fue sino hasta que Katrine aprendió a leer que pudo recordar a su madre a través de esta carta, para así rememorar cada momento feliz al preparar esta receta junto a ella, quien disfrutaba de compartirla con sus seres queridos luego de la cosecha invernal.
Misteriosamente encontramos esta carta olvidada al hojear un recetario escrito a mano, que estaba junto a los demás recetarios de mi abuela cuando ella murió. Al poco tiempo la carta desapareció, junto con otras páginas del recetario, que fueron violentamente cortadas, quedando inservibles…
Sin embargo, su receta permanece.
Pilares de Nuestra Receta Artesanal de Crema de Limón
El Equilibrio Cítrico
Limón natural que aporta la acidez justa y un aroma fresco e inconfundible.
La Cremosidad Real
Mantequilla de primera calidad que otorga una textura sedosa que se funde en el paladar.
Pura Tradición
Yemas de huevo cuidadosamente integradas para dar cuerpo y estructura sin necesidad de conservadores o gomas sintéticas.
Lemonella en Shark Tank México
La historia de Lady Catherine’s Lemonella nació de una tradición culinaria. Descubierta en un recetario familiar de principios del siglo XX, esta refinada crema dulce de limón fue rescatada para cautivar el paladar con el vibrante sabor de los limones de México y una fórmula artesanal única.
Impulsados por el respaldo técnico e industrial de Polychem —empresa mexicana con más de tres décadas de trayectoria en el sector alimentario—, llevamos esta propuesta gourmet a la televisión nacional. En Shark Tank México, presentamos nuestro plan de expansión para demostrar el potencial sin límites de Lemonella en la alta repostería y la industria panadera.
Impulsados por el respaldo técnico e industrial de Polychem —empresa mexicana con más de tres décadas de trayectoria en el sector alimentario—, llevamos esta propuesta gourmet a la televisión nacional. En Shark Tank México, presentamos nuestro plan de expansión para demostrar el potencial sin límites de Lemonella en la alta repostería y la industria panadera.
Somos una marca de Polychem
"Lady Catherine’s Lemonella nace del corazón de Polychem, una compañía con casi medio siglo de trayectoria construida sobre la lealtad, la pasión gastronómica y la vocación de llevar autenticidad a la mesa. Lo que comenzó como un sueño compartido entre dos grandes amigos cuyos valores familiares siguen guiando la empresa hasta el día de hoy, se ha consolidado en una sólida historia de fraternidad dedicada al desarrollo de productos icónicos que van desde mermeladas y chiles en polvo, hasta molinos de sales y especias seleccionadas. Esta herencia de confianza mutua, respeto por los ingredientes y amor por la cocina es el verdadero motor de Polychem, asegurando que cada frasco de nuestra crema de limón conserve la calidad artesanal y el alma familiar con la que fue concebido."
